My little and big stuffs

Mi conciencia tiene para mí más peso que la opinión de todo el mundo.

0 notes &

Te quiero porque intentabas calentar mis manos aunque las tuyas estaban más frías.

Quiero decirte todas las cosas para las cuales nunca encontré palabras.

Quiero darte todas las palabras para las cuales nunca encontré destinatario”.

Mi vida… cómo pasa el tiempo! Es increíble cuando repaso este blog y me encuentro con la carta que te escribí un día como hoy del año pasado.

Pero siempre es lindo volver a escribirte, volver a repetirte por escrito todos mis sentimientos, todas las cosas que a veces, aunque vivamos juntos, no te digo.

Ha pasado un año… un año en que hemos crecido mucho como pareja, como amigos, como amantes. Y no porque sea tu cumpleaños es que siento toda esta emoción, sino porque es un buen pretexto.

Quisiera que las más bonitas palabras y expresiones vinieran a mi mente para poder plasmarlas acá. Y aunque sé que me amás y que con solo mirarme comprendés la intensidad del amor que te tengo, es oportuno repetirte que te amo, que me enamoré esta mañana, como todas las mañanas suele pasar, sí, me enamoré, y lo sé porque ya no quiero conocer a nadie más.

Te acordás cuando nos estábamos conociendo, cuando te decía que las palabras, todas, tienen una gran intensidad, como nunca, jamás y siempre… y que yo no las usaba porque sabía lo que implicaba y cuando me dijiste que me amarías para siempre te dije: sabés lo que pienso de eso verdad? Y me dijiste que estabas consciente de su significado. Creo que ese fue el momento en que más te he amado.

Yo te prometo un para siempre, ¿vos me lo prometés?

—Eso es demasiado tiempo, todo se puede torcer y podemos acabar odiándonos.

—Bueno, aunque te odie, si me necesitás iré.

—No lo creo, si me odiás no me querrás ver…

—Pues cierro los ojos.

—No me querrás oír.

—Pues no te dejaré hablar…

—¿Entonces?

—Te abrazaré y te diré… ¿Te acordás de aquella tarde que te prometí un para siempre? Lo decía en serio.

Y yo también lo digo en serio mi vida.

Sabés qué, no  tengo mucho dinero para darte todo lo que se me ocurre en este cumpleaños, pero deseo que recibás estos regalos especiales:

Mucha felicidad a mi lado, más que tristezas y desencantos.

Serenidad, de esa que llega todas las mañanas y que a veces dejamos que se vaya solo porque no recojimos la ropa sucia o no estamos listos a tiempo para salir. 

Éxito, en cada una de las cosas y objetivos que emprendás, en cada sueño realizable, en cada proyecto de vida y de carrera, en cada momento en que tu decisión sea más fuerte que tu duda.

Sinceridad, por parte de todos aquellos que están cerca y dicen que te quieren, de todos los amigos que nos acompañan en la mesa de un bar o en la sala de estar.

Amor, que sea eterno como me lo prometiste y como te lo prometo.

Recuerdos entrañables, que hemos construido y seguiremos construyendo juntos. 

Un presente esplendoroso repleto de bendiciones y alegrías.

Un sendero, que conduzca a un hermoso mañana, en el que continuemos de la mano sin enojos, sin resentimientos, sin miedos.

Anhelos, que se conviertan en realidad.

Y reconocimientos, de todas las cosas maravillosas que tenés dentro y que no todos saben apreciar. 

 ¡Que tengás un cumpleaños muy feliz mi Norman! 

1 note &

Días así

Hay días cuyo fin es la puesta del sol.

Hay otros que no terminan hasta el siguiente amanecer.

Pero hay días así, como hoy, en lo cuales, el tiempo se detiene entre los suspiros de los dos. En los que ya no importan los minutos, ni amaneceres, atardeceres o el que anochezca para siempre.

Hay días así, y esos días, los quiero únicamente para vos.

(Source: infinitasabiduria)

3 notes &

i’m hungry but

dorianlex:

1) i don’t know what to eat
2) i don’t know what to cook (and in that case, how i’d cook it because i have no recipes or ingredients)
3) i don’t know if i should eat out
4) in that case, i don’t know where i would eat out
5) i have no one to eat with (and that’d be pretty nice to have, although i can eat alone)
6) i don’t know if am i really that hungry

0 notes &

Siempre tuyo, siempre mía, siempre nuestro.

Nuestro primer aniversario de bodas!

Esa expresión está grabada en nuestros anillos de boda “Siempre nuestro”, aunque es la despedida de Beethoven en una de sus cartas de amor a su amada, es nuestro compromiso de vida juntos, es nuestra promesa. Y ahora está grabada también en el álbum de fotos que me ha regalado mi esposo. Un detalle bello por cierto, me encantan los detalles.

No sabía que este primer aniversario tiene un nombre: “bodas de papel”. Supongo que lo de papel es por lo frágil y tierno que es aún nuestra unión, aunque por ahí leí que es una tradición que proviene de la Edad Media cuando en cada aniversario se intercambiaban regalos confeccionados con diferentes materiales, desde los más frágiles hasta los más sólidos conforme pasaban los años. Creo que era una forma de simbolizar cómo la relación se iba fortaleciendo con el paso del tiempo.

Mi amado Norman sin saberlo ha cumplido con la tradición, su regalo de aniversario, un álbum confeccionado a mano, con materiales reciclados, no deja de ser de papel, y muy especial de hecho… me encanta.

¿Qué puedo decir de este primer año de casada? Aún me siento como recién casada, me costó un poco acostumbrarme a la idea de “señora”, “casada”. Cuando escuchaba decir “tu esposo”, “tu marido”, me parecía que no hablaban conmigo. Pero muy pronto fui tomando estas expresiones como propias, me fui familiarizando con toda esa parte en la que dejaba de ser “yo” y “mis conversaciones se volvieron plurales, ya decía “nosotros” cuando me refería a algún acontecimiento de mi vida, de mi realidad. Empecé a acostumbrarme a salir acompañada, después de tantos años conmigo misma, pensando conmigo misma, por mí misma, haciendo las cosas por mí misma… es raro… aún me encuentro callada y sin nada qué decir y de repente mi esposo me pregunta qué tengo, en qué pienso… y la costumbre de interiorizar las cosas que me ocurren (en el trabajo, en la calle, en la familia) aún me cuesta compartirlas… pero ha sido muy bueno tener a mi lado a alguien con quien conversar, que me escucha, me apoya y es mi confidente, mi cómplice…

Lo mismo ha pasado con aprender durante este lapso a repartir tareas en la casa, tomar decisiones conjuntas (esto me ha costado más) porque siempre he sido mujer que toma sus propias decisiones…pero comprendo que mi vida ahora la vivo en pareja, somos dos, a pesar de que ambos tengamos tantas rarezas que provienen de nuestra vida de solteros o de vida con los padres.

Ha habido desilusiones en este primer año, tenía que ser así, pues no somos perfectos y tampoco podemos vivir idealizándonos. La realidad es dura pero es nuestra realidad y si bien las ha habido, debo confesar que he tenido más emociones lindas que desilusiones. Así que debo balancear este punto, es ahí donde encontramos el punto de equilibrio y cuando nos damos cuenta de lo imperfectos que somos y de que aún así nos amamos…este amor se fortalece más.

Paciencia, ese ingrediente que a veces nos falta ha sido la única cosa que nos mantiene en el borde sin caer en el abismo… me encanta, es como un muro de contención.

Pero siento que todo lo bonito que en este año hemos construido va por buen camino, son nuestras cimientes.

He aprendido mucho de él, pero también de mí misma.

Mi amado Norman se ha convertido en parte fundamental, en complemento de mi propia realidad. Cada día es algo nuevo, cada día hay mayores retos.

Este año ha sido duro, en muchos aspectos, compartimos nuestra primera Navidad, nuestro primer fin de año juntos, nuestra cena el día de San Valentín, nuestros cumpleaños, la alegría de la noticia de que seríamos padres, la tragedia de haber perdido a nuestro bebé, mi convalecencia, en la que mi esposo fue parte fundamental para poder salir de ello sin traumas y sin dolor. Ha habido lágrimas, muchas de ellas, creo que el hecho de ser mujer lo hace tan dramático, especialmente por mis hormonas, pero ha estado ahí el hombro de mi amor, sus palabras y su afecto incondicional. Nos hemos distanciado más de una vez pero nunca ha sido emocionalmente porque en la distancia el amor ha perdurado.

Algo muy importante en nuestras vidas son nuestras familias y nuestros amigos. Personas con quienes esperamos contar siempre en nuestras vidas.

Me encanta después de un año poder hacer una especie de recuento de nuestra vida de pareja. Esto me ha hecho pensar que faltan tantas cosas por compartir. Y he valorado que hemos pasado por cosas tristes y difíciles pero hemos salido airosos de ellas… todo indica que en este año de “papel” nuestro amor es más sólido que el cartón… más sólido que todo eso… te amo Norman, te amo mi vida… Feliz Aniversario de bodas!!!!

Muahhhhhhhhhhh

0 notes &

Mi amor: sé que amarte vale la pena, te amo Norman <3

 

  

 

 

Si el mundo no girara o el tiempo no existiese,

entonces, jamás moriría

Jamás morirías  

tampoco nuestro amor…

pero el tiempo no es necesario

nuestro amor es eterno

no necesitamos del sol  de la luna o los astros

para seguir amándonos…

Vale la pena cada espina, cada rosa, cada lágrima que riega lo que florecerá en sonrisa, porque la vida es maravillosa por ella misma; no importan las penas, no importa el desamor, porque pasa… todo pasa y el sol vuelve a brillar.


Hay momentos que sentimos que todo está mal, que nuestras vidas se hunden en un abismo tan profundo, que no se alcanza a ver ni un pequeño resquicio por el que pase la luz.


En esos momentos debemos tomar todo nuestro amor, nuestro coraje, nuestros sentimientos, nuestra fuerza y luchar por salir adelante.


Muchas veces nos hemos preguntado si vale la pena entusiasmarnos de nuevo, y sólo puedo contestar una cosa:


¡Hagamos que nuestra vida valga la pena!


Vale la pena sufrir, porque he aprendido a amar con todo el corazón.


Vale la pena entregar todo, porque cada sonrisa y lágrima son sinceras.


Vale la pena agachar la cabeza y bajar las manos, porque al levantarlas seré más fuerte de corazón.


Vale la pena una lágrima, porque es el filtro de mis sentimientos, a través de ella me reconozco frágil y me muestro tal cual soy.


Vale la pena cometer errores, porque me da mayor experiencia y objetividad.


Vale la pena volver a levantar la cabeza, porque una sola mirada puede llenar ese espacio vacío.


Vale la pena volver a sonreír, porque eso demuestra que he aprendido algo más.


Vale la pena acordarme de todas las cosas malas que me han pasado, porque ellas forjaron lo que soy el día de hoy.


Vale la pena voltear hacia atrás, porque así sé que he dejado huellas en los demás.


Vale la pena vivir, porque cada minuto que pasa es una oportunidad de volver a empezar.


Todo esto son sólo palabras, letras entrelazadas con el único fin de dar una idea.


Lo demás, depende de cada uno de nosotros.


Dejemos que nuestras acciones hablen por nosotros.


¡Hagamos que nuestra vida valga la pena!

 

¡Seamos Felices!

2 notes &

Esto de ser romántica no siempre es bueno… Sí, soy romántica y duele…

Algunas personas se pasan la vida queriendo ser románticas, unas lo son más que otras, otras no lo son del todo. Yo no soy cursi, pero sí he llegado a la conclusión de que soy romántica, muy a mi pesar. ¿Por qué? Porque quien es romántico tiene demasiada sensibilidad, está casi siempre expuesto, tiene más vulnerabilidad que quien no lo es. Se dice que las mujeres somos por excelencia románticas, esto es como si fuéramos así por “default”, joder, así suena feo, pero hay chicas que no son románticas, lo mismo pasa con los hombres. Algunos fastidian de tan cursis que son y otros, ¡jo!, se pasan.

Para mí, una hora de tiempo, sentada en el sofá o recostada en la cama, hablando de cualquier cosa insignificante, puede ser de una conversación con una amiga o de lo que pasó en mi trabajo, o de algo que haya pasado, aunque no sea relevante y aunque mi esposo no sepa ni de quién estoy hablando, tiene mucha importancia. A las mujeres nos gusta que el hombre nos dé atención, que nos escuche atento sin estar viendo Los Simpson o navegando en internet mientras una habla. Que nos mire a la cara, que se preocupe por lo que nos preocupa, ya sean trivialidades o problemas serios. Que nos mire atento y quizás, si no es mucho pedir, que se enteren de que el hecho de saber que nos respetan y valoran como personas es lo más romántico que se pueda recibir de un hombre; que sepan que cada vez que estamos pendientes de los detalles, cada vez que somos “hostigosas” estamos poniendo en riesgo nuestra dignidad, esa dignidad que puede a veces sentirse ridiculizada o rechazada porque a ellos no les parece importante el esfuerzo que una pone en preparar una bonita cena, en comprarle algo especial, en poner velas en el cuarto o en la mesa, en tener música de ambiente y un agradable olor a rosas, así sean artificiales.

Tal vez pido demasiado, ya que demasiado es esperar que nuestra pareja se comporte como nosotras esperamos. Cosas, situaciones, contextos que para ellos están de más a veces para nosotras son tan trascendentales, y eso nos va desilusionando. Los hombres son más prácticos, lo inmediato es lo inmediato y no hay preámbulos, no hay tiempo para “esas cosas”.

Quizás esté esperando esa dulce llamada por teléfono, esa nota en mi bolso, o por último “una nota en Facebook”, joder ya que somos tan tecnológicos últimamente; ya ni siquiera espero un poema, eso es demasiado, pero una nota…¿quién no escribe una nota? Disfrutar juntos de un atardecer lejos de la ciudad, dar un paseo, mejor si hace frío, ¿son cursilerías? Quizás, pero siempre van a ser detalles lindos para mí. Y pensar que por mucho tiempo estuve ocultándome detrás de una coraza para no salir herida de ninguna relación.

Al menos no me va a quedar la angustia al pensar: y si hubiera dejado ese sentimiento aflorar, y si no me hubiera negado a dar amor y sentirme amada? Eso ya no está en mi conciencia.

Vivo acelerada por el trajín de cada día, mi casa, mi trabajo, mi carrera, mis amigos, mi familia, pero siempre estoy pensando en cómo tener tiempo para dedicarle al amor. Siempre pienso en mi esposo y quiero sorprenderlo, y quiero inventarme para que no se canse de mí, quiero tantas cosas… y saben qué es lo triste, no recibir nada de eso “in return” pero eso luego me hace pensar que no debería estar esperando nada de él… sin embargo, eso me duele y a partir de eso he concluido que no quiero ser más detallista, no más romanticismo, no más cursilerías, no más preámbulos. No, porque como dije antes, una tiene una dignidad que poco a poco se ve ridiculizada y en extremo.

0 notes &

Esta es mi revolución!

                                                                                 A Norman García

Nací con la revolución, mi infancia pasó entre miedos, secretos en voz baja, limitaciones y pobreza, armas y canciones, no conozco otra revolución, no sé hablar de otra revolución que no sea la que viví, en la que crecí y con la que he lidiado toda mi vida. Es como un estigma, cada aniversario es un cumpleaños mío.  Y esto es revolución, para mí, sinónimo de muertes, llanto, miedo, gritos y duelo, porque fue lo que viví a mi alrededor, mientras en la escuela me aprendía canciones y consignas, lecciones de lecturas en las que incluían siempre el factor guerra, armas y municiones para aprender a contar. Pero debíamos estar orgullosos de eso.

Mi mente era la de una niña que no comprendía la enseñanza con la realidad, jamás hubo una relación coherente. Y creo que aún no la hay.

¿Qué puedo hacer? No tengo motivos para celebrar algo más que no sea mi cumpleaños. Esta revolución en la que crecí y que todavía deja lastres en mi memoria no es mía, no me complace, no me alegra, me deja un sabor amargo.

Hoy quiero celebrar mi revolución, una revolución en la que no existen miedos, una que está llena de victorias de amor, mi revolución en la que mi héroe sos vos, esta, mi revolución compartida. En ella estamos juntos por siempre y la espera es un placer. Esta revolución me lleva al éxtasis, en el que nunca me canso de verte. En la que mi primera visión al despertar es tu sonrisa, cada sensación es tu compañía y cada mediodía tenga más sed de vos. En mi revolución cada obstáculo nos hace más fuertes y constantes, cada sufrimiento y cada lágrima caída es recompensada con una bendición divina. Es una revolución hecha de libertad y eso nos hace libres porque su único eje es el amor. Una insurrección sin armas solo con palabras. Una sedición que no necesitó pasamontañas, porque no necesita máscaras.

Amor es nuestra bandera, es un amor revolucionario, inquietante, confuso. En esta revolución morimos sí, pero morimos a nosotros mismos, es la colocación de nuestros egos en la plataforma, por otra cosa que es más que riqueza. Es amor, y es ambiguo, lleno de sabores, de creencias, de visiones y espejismos.

Revolución de amor y amor de retorno, de huidas y escondidas. Sin traiciones ni retiradas.  Amor que se renueva, muere y renace y todo empieza nuevamente por la mañana. Amor que revoluciona nuestra infancia y que me hace pensar que fui inocente, que hubo pureza en mi ser y que mis recuerdos son de inocencia e infancia nada más. Sin guerras y sinsabores.

Amor revolucionario, potable, momento por momento. Carpe diem amor. Potente. Capaz de conquistar el mundo, mi mundo, tu mundo.

Nuestra revolución está inspirado en pensamientos bellos, de hombres y mujeres que amaron, que revolucionaron su vida y costumbres. Del mismo modo se desinfla y se llena de angustia porque así es el amor.

Lleno de silencios y meditaciones, risas y llantos así es nuestra revolución, así es nuestro amor.
Dorianlex

0 notes &

Un lugar en mi mente

Quiero que exista un lugar, un espacio en el que podamos encontrarnos…

Un lugar al que no necesitemos viajar, simplemente imaginar.

Quiero cerrar mis ojos y encontrarte allí,

verte a la cara y saber que todo va bien…que estás bien, que estamos bien.

Me hacés falta amor.